El pene discreto

Objetivo: Describir la etiología y el manejo del grupo de anomalías denominado pene discreto.

Diseño: Análisis de 19 casos observados en un período de 2 años por revisión de gráficos.

Entorno: Hospital infantil en una zona metropolitana importante.

Pacientes: Diecinueve niños fueron remitidos a dos urólogos pediátricos durante un período de 2 años con penes que parecían anormalmente pequeños, pero a la palpación y medición, se encontró que tenían un eje normal con una longitud estirada normal. Los diagnósticos incluidos fueron pene enterrado, pene palmeado y pene atrapado. Las edades de los pacientes oscilaron entre 1 semana y 13 años.

Hallazgos: Hubo ocho pacientes (42%) con pene atrapado, y todos fueron complicaciones de la circuncisión (de 1 semana a 7 meses de edad). De nueve (47%) pacientes con pene enterrado, dos habían sido circuncidados antes del diagnóstico. Un paciente (5%) tenía pene palmeado y un paciente (5%) había combinado pene enterrado y palmeado.

Intervención: Seis penes atrapados se repararon quirúrgicamente y dos se resolvieron espontáneamente. Cinco pacientes con pene enterrado tuvieron reparación quirúrgica, y dos están siendo seguidos para una reparación probable a la edad de 9 a 12 meses. Dos de ellos no fueron reparados debido a problemas médicos o a preocupaciones de los padres. El pene palmeado se reparó quirúrgicamente, al igual que el pene enterrado y palmeado combinados. La reparación fue exitosa y no tuvo complicaciones.

Conclusiones: El pene discreto abarca un grupo de afecciones en las que el pene parece pequeño, pero el cuerpo puede ser de tamaño normal o anormal. La circuncisión está contraindicada en estos pacientes hasta que hayan sido evaluados por un urólogo. Se necesitan más estudios para determinar la historia natural de estos trastornos y para definir mejor qué pacientes se beneficiarán de la intervención quirúrgica y a qué edad.